A veces, la vida te abofetea con una dosis de realidad y la tensión superficial que mantiene estable a la burbuja que te aísla, se rompe, haciéndose tangible tu fútil y efímera existencia, a la vez que las trivialidades que conforman tu día a día se reducen al absurdo y la expresión Carpe Diem renace exultante, cobrando su máximo significado.
Esta sensación, no durará mucho, volveré a mi burbuja más pronto que tarde.. a ese mundo dónde mañana, todo es posible. Donde no sales de tu zona de confort, donde no te sientes vulnerable.
En ocasiones, un golpe de realidad, es lo que nos hace falta para recordar lo que ya sabemos:
Vive el HOY porque el mañana puede que no llegue nunca, presta atención a las cosas verdaderamente importantes
Ignora las nimiedades, disfruta cada segundo de tu tiempo, rodéate de gente que realmente quieras y que llene tu vida.
Con frecuencia me rodeo de personas que no quiero en mi vida, pero que por una u otra circunstancia me toca socialmente aguantar; no me centro en las cosas que verdaderamente dan sentido a mi vida pero si veo esos pequeños detalles que no me gustan de ella; hay días que me acuesto con la sensación de no haberlos vivido; dejo de hacer cosas que me apetecen porque no son "adecuadas"...
Los golpes de la vida, cada piedra del camino, son necesarios para hacernos ver la realidad: no vamos a vivir para siempre. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Aunque luego puedas arrepentirse pero ya habrá pasado.
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