jueves, 16 de octubre de 2014

"Sin prisas, pero sin pausas"

“Tanta prisa tenemos por hacer, escribir, leer y dejar oír nuestra voz en el silencio de la eternidad que olvidamos lo único importante: vivir”
Si utilizamos el símil de la tortuga es para interrogarnos sobre los estilos de vida actuales. En nuestra cultura ser lento es sinónimo de ser torpe, “tonto” o inútil. Se impone la rapidez y la impaciencia, todo tiene que estar disponible “al momento”. Por ejemplo, hoy una espera de quince segundos ante el ascensor se hace insoportable o, nos enerva que no aparezca rápidamente una página en internet e incluso en el amor, estamos tan apurados por ver que sera lo que pasara en 1 mes o en 1 año que no nos preocupamos por dejar fluir las cosas los momentos con esa persona, conocerla y disfrutarla.
Cualquiera que observe el día a día de nuestras ciudades verá una vorágine de sujetos corriendo desesperadamente de un lugar para otro. Muchas personas, si pudieran desearían que el día tuviera el doble de horas o la posibilidad de incluso no dormir, ya que supone una pérdida de tiempo.
Una de las características principales de nuestro mundo actual es la aceleración, la rapidez, el cambio brusco, la inmediatez. Decir que “no hay tiempo” es una expresión demasiado generalizada.
En nuestro contexto actual nos invade la prisa. Se tiene la experiencia de que las actividades nos superan y desbordan. La urgencia precipita un modo de proceder en el que casi todo tiene que estar terminado para ayer. Así, no se vive en el presente, porque el presente “ya es pasado” y en consecuencia, difícilmente se proyectará un futuro, porque nunca podrá llegar.
“Cuando las cosas suceden con tal rapidez, nadie puede estar seguro de nada. De nada en absoluto, ni siquiera de sí mismo”
(M. Kundera)

Por eso, para mi es debido tomar las cosas con calma, sin prisa pero teniendo siempre en cuenta dejar esas migas de pan en el camino para nunca perder el destino hacia donde vas.
Y como dice Melendi;
"Voy camiando por la vida, sin pausa, pero sin prisas procurando no hacer ruido"

Moverse o actuar con lentitud no significa pensar o vivir con apatía. Lo fundamental es hacer buen uso de esa lentitud. Quizás lo básico no es ser “tan-lento” , sino saber actuar en cada momento . He ahí la sabiduría de la tortuga: sin prisa pero sin pausa.

Estoy equivocada

Estamos en un momento crucial en la relación, en este momento no nos entendemos por mas que tratemos de comunicarnos no hay un acuerdo. Tu m...