martes, 25 de junio de 2013

Quiereme

Quiéreme; cuando te decepcione, cuando te grite, cuando te haga llorar. Quiéreme; cuando despiertes, y no me veas acurrucada en tu pecho. Quiéreme; cuando me olvide de tu cumpleaños o de nuestro aniversario. Quiéreme; cuando te diga que no te soporto, y que no te quiero. Quiéreme; cuando las cosas nos vayan mal, cuando nada tenga solución. Quiéreme; cuando me veas sola, hundida y abatida por tu rechazo. Quiéreme; cuando conozcas a otra mujer, que si sepa valorarte. Quiéreme; cuando sepas que he muerto, y que he vivido para quererte. Quiéreme con mis defectos...
 
                                         ...Quiéreme siempre.

¿Te atreves?

Cada miedo mío se atrevería a quererte, a ser tuya en cada momento. Sin más, no te prometo nada diferente, nada eterno, nada con final, por muy feliz que seamos. Simplemente te propongo amor , peleas, echar de menos, necesitarnos el uno al otro, hacer el amor en cada una de nuestras ganas se consideren adecuadas. Te propongo querernos, un poco mas cada día, hasta llegar al punto de que no podamos vivir el uno sin el otro. Bebernos miles de tequilas, y tragos de vodka por cada uno de nosotros. No poder dormir después de una pelea pensando el uno en el otro y en si estamos bien. Te propongo también olvidarnos de vez en cuando, y odiarnos a ratos...para luego hacernos felices el uno al otro.... pero sabes que no hay nada para querer a alguien más que creer que lo has perdido. Te propongo hacerme feliz, que me seques las lágrimas, que me robes besos cuando estoy enfadada y te he girado la cara.. te propongo volverme mas loca aún, sin importarme si ese día me veo mas fea que nunca o si ese vestido que llevo puesto me hace gorda, que las pesadillas que antes no me dejaban dormir se conviertan en preciosos sueños, y que los hoyitos de mi espalda, sean para ti el lugar preferido donde dejar cada noche un beso. Y que la luna, me recuerde, nos recuerde, esas sonrisas de cada uno, cuando estamos juntos... en fin, tantos sin sentidos en esta vida, en mi vida que saben a ti, como a mi me gusta, como me gustas TU.

Te espero

No necesariamente tiene que ser ahora, no necesariamente tiene que ser urgente, no necesariamente tiene que ser aprisa, pero hoy quiero abrazarte, perderme en tu sonrisa, hazme llegar al cielo, con un latido eterno, lento.

Quiero que tu me ames, como si fuera única, quiero que me acorrales en el rincón mas intimo, y enredada a tu cuerpo te robare el aliento, quiero que me hagas el amor.
 
No necesariamente tiene que ser perfecto, deja volar tu mente, entre el amor y el sexo, bajo esta luna blanca, danza feliz mi cuerpo.
 
No necesariamente tiene que ser legitimo, quiero entregarme toda, y que sea reciproco, hazme temblar hasta el alma.

Un dia a la vez

Aquí está, sentada junto a mí, como siempre, mientras escribo estas líneas sobre ella.

Ha sido mi mejor amiga a lo largo de unos años. Ha sido mi sombra, el paladar que prueba primero cada pedazo de comida que me como, el ronquido que imita el sonido del mar y me acompaña en mis sueños, la fomentera de mis días veintiocho, el cojín atravesado en las caderas para ver televisión, ha sido mi confidente, la culpable de mi ropa sucia, de mi cama llena de pelos, la responsable de fortalecer mi espalda baja porque a pesar de sus kilos la levanto cada vez que ella lo necesita.
Lola ha sido la razón por la que me despierto en las madrugadas desde hace mucho tiempo, el motivo por el cual ahorro siempre un dinero extra, mi desvelo, he recibido toneladas de amor, de risas, de cariño, de amistad, de compañerismo, de pura felicidad.
Vamos poco a poco gordita mía.

Necesito más a mi perra de lo que ella me necesita a mí. Necesito que me reciba en la puerta cada vez que entro, así haya salido a botar la basura. Necesito que me despierte al amanecer para que la suba a la cama y se acueste atravesada entre mis sabanas ese rato antes que suene el despertador. Necesito que me pida comida de la mesa, con sus ojos grandes suplicantes que logran que cada bocado me sepa a culpa. Necesito su colita feliz cuando lo llamo, su lengua con sabor a pescado en la cara, sus pelos en la ropa, sus abrazos de perro, su compañía constante, su atención y la forma en como exige la mía.
Lola es el centro de mi centro. La roca de mi ánimo, el caleidoscopio de mis tristezas, el pozo en el que limpio mi carácter, la esperanza en todo cuando la pierdo en la gente, mi reivindicación con la especie, mi catalizador de energías, mi peluche tibio viviente.

Así que realmente, sólo tengo un día a la vez, para quererla con todas mis fuerzas, para jugar con ella si se siente bien, para abrazarla si me deja, para pasearla.
Ruego porque nos queden más días buenos que malos. Han sido tantísimos los buenos ratos, que ante los malos no debería reclamar demasiado. Pero reclamo igual: ¡Quiero más días buenos con mi perra! ¡Muchísimos más!

Mientras escribo, lola duerme a mi lado con su respiración profunda y deliciosa como una cueva de sirenas bajo el mar. Hoy, esta feliz. Estamos felices.

lunes, 3 de junio de 2013

« El amor sólo se entrega libremente, volver a vivir »

Aprendí de tu amor, ahora te dejo atrás.
No todas las relaciones de pareja tienen el final deseado, muchas veces la relación se rompe dejándonos un sabor agridulce.
Al romperse la relación sufrimos, lloramos y quisiéramos borrarlo de nuestra historia… Pero podemos hacer mejor que eso, las mujeres tenemos la capacidad de reflexionar y aprender de lo vivido para seguir madurando en el amor y en aquello que más nos conviene para nuestro futuro.

No comenzamos una relación de pareja pensando en un inminente fracaso. Por lo mismo, al vivir un dulce amor, no pensamos en una posible separación; por el contrario, estamos dispuestas a defender todo lo que hemos construido con nuestro amado. Pero no todo puede salir como deseamos.
¿Cómo explicarle al alma que lo que tanto amó ya no existe? ¿Cómo volar cuando las alas se han roto y ya ni siquiera un enorme remiendo de amor puede sanar?
Cuando sabemos que la vida, las circunstancias, nuestro modo de actuar o lo que haya podido ser, ha acabado con nuestra relación de pareja, nos llenamos de muchas preguntas sin respuestas que terminan por ensuciar nuestra mente y nuestro corazón.
Muchas mujeres eligen cerrar los ojos e intentar revivir lo que ha muerto. Y ello no está mal, no debemos bajar los brazos fácilmente. Sin embargo, debemos reconocer cuando un alma ya ha terminado su ciclo de compañía en nuestras vidas y dar un paso adelante de la ruptura para aprender de lo que sucedió.
Más allá de los fallos, del dolor, de los recuerdos, de las lágrimas, de los maltratos, de las alegrías, hay algo más…


Y ese algo más es un aprendizaje que el cielo nos mandó a través de aquel hombre. Tal vez él no era el “amor de nuestras vidas”, pero sí un medio para aprender algo que sin su presencia no hubiésemos interiorizado, ¿has pensado en qué es ello? ¿Cuál es ese aprendizaje que él te dejó?
No es fácil apartar las cosas: “terminé con mi amado pero me enseñó esto, eso y aquello”. No, no es sencillo, aún tenemos muchos sentimientos encontrados que nos entristecen, tenemos el corazón golpeado y los ojos apagados por la decepción.
Pero con todo ello, tenemos la capacidad de reflexionar y mirar con detenimiento lo sucedido para rescatar lo que nos puede ayudar a seguir madurando en el amor, ya sea porque fue positivo y queremos reforzarlo, o porque fue negativo y no queremos volver a encontrarlo.
Sumemos muchas gotitas de decisión y valentía para salir adelante de ese amor frustrado.
¡Podemos guardar lo bueno! ¡Podemos desechar lo malo! ¡Podemos dejar atrás a aquel ser que ya no nos ama! 
Haz de cuenta que vas a comer una fruta pero de repente descubres que una de sus partes está dañada: no desechas la fruta entera, sencillamente dejas de lado la parte dañada y te comes el resto.
Lo mismo pasa con nosotras: no debemos desechar lo bueno por miedo a apartar lo malo. Si aquella historia no funcionó, no desesperes, algo bueno ha de tener, algún aprendizaje te dejó y seguramente el cielo te estaba preparando para recibir al buen amor de tu vida.
Debes aprender, porque si no lo haces, tus experiencias habrán sido en vano. Y debes dejar atrás a quien no supo caminar a tu lado, porque si no lo haces, corres el riesgo de quedarte estancada y olvidar que existe un verdadero amor.


Estoy equivocada

Estamos en un momento crucial en la relación, en este momento no nos entendemos por mas que tratemos de comunicarnos no hay un acuerdo. Tu m...